Archivo para 8 abril 2016

A propósito de Picasso y la “realidad”

“El arte es una mentira que nos acerca a la realidad”

Pablo Picasso

Esta anécdota la tratan Robert Root-Bernstein,Michèle Root-Bernstein en su libro “El secreto de la creatividad” así cómo posteriormente Seth Godin y  que refleja la visión de Picasso, el artista, el hombre fuera de lo común, el enemigo de lo ordinario quien al ser confrontado sobre su peculiar estilo artístico responde magistralmente, la anécdota es la siguiente:

Cuenta que un hombre que viajaba en el vagón de primera de un tren español se dio cuenta de pronto de que su compañero de asiento era nada menos que Pablo Picasso. El hombre se armó de valor y se atrevió a decirle al maestro: «Usted es un gran pintor, pero ¿por qué su arte, todo el arte moderno en general, es tan retorcido? ¿Por qué no pinta usted la realidad en lugar de todas esas distorsiones?»

Picasso dudó un momento y le preguntó a su vez: «Entonces, ¿qué aspecto piensa usted que tiene la realidad?» El hombre sacó de la cartera una fotografía tamaño carnet de su mujer: «¡Esta si que es una imagen real de mi esposa!». Picasso, después de observar detenidamente la fotografía, y de girarla hacía un lado y hacía otro y contemplarla desde varias perspectivas, concluyó:  «Pues debo decirle que su esposa es muy pequeña. Y plana, además».

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Apariencias

Seleccionado en la antología del II Concurso de Microrrrelatos “El Amor y sus máscaras”

Siempre había sospechado de las infidelidades de su esposo, a menudo le revisaba el celular o trataba de distinguir en sus ropas algún aroma que por fin le confirmara lo que tanto temía, pero nada, siempre el mismo aroma varonil que solo revelaba la inocencia de su cónyuge a pesar de sus salidas imprevistas o sus llegada hasta altas horas de la noche.

Cierto día, decidió buscar al Padre Alfredo, había sido su confidente desde el día de su boda hacía seis años y además era buen amigo de su esposo desde la juventud, solo quería hablar con alguien que le aconsejara y entendiera, así sucedió. Después de la charla se sintió más aliviada, más segura, incluso noto la coincidencia de que el sacerdote usara la misma loción que siempre usa su marido.